Es ya conocido por todos, a tan solo tres días de la retransmisión del partido final de la Copa del Rey 2008/2009, que el estadio, lleno de seguidores de dos equipos con fama de nacionalistas (y no precisamente españoles), clamó en contra de los dos símbolos que representan al estado español. Y aún más conocida la actuación de TVE, que actuó mediante el engaño continuo. La cadena pública, que retransmitía en directo el partido, primeramente censuró el momento (repito), en directo, en que se emitía el himno nacional.



Después, y para sufragar el supuesto "error humano", pusieron este momento antes del inicio de la segunda parte del partido, donde se puede escuchar perfectamente el himno español y ver a los reyes de la nación.



Por último veamos el himno español desde fuera de las manos de TVE, especialmente en la cadena catalana TV3, donde se puede apreciar perfectamente que el ambiente en el estadio era totalmente diferente al que nos brindaba la cadena estatal en la media parte del partido.



Con estos ejemplos podemos ver como la connotación es lo que rige el mundo del espectáculo, la connotación que le da el televidente al mensaje. Actualmente no existen las interpretaciones inocentes entre los espectadores televisivos, esos códigos y subcódigos que emiten los medios masivos son controlados por aquellos que nos los brindan.
En el primer vídeo vemos como, simplemente, hay una elipsis de la información, intentando despistar al telespectador con imágenes que suplanten a las que les corresponden protocolariamente. Podemos ver como el director de Deportes de TVE (que más tarde seria despedido por su actuación) hizo una lectura de la posible conducta aberrante (según la semiótica de Umberto Eco) de los aficionados de los equipos (recordemos que son dos equipos afición de los cuales se caracterizan por ser nacionalistas-independentistas), conducta que seguramente no hubiera ocurrido en el caso de otros dos equipos de las ligas españolas.
El segundo corte nos enseña otra faceta comunicativa, como a TVE le gustaría haber emitido las imágenes de la entrada de los reyes y el himno español originalmente y en el momento que tocaba. Pero al no poder hacerlo, crearon una nueva realidad (gracias a la magia de la televisión) en el momento del (re)inicio del partido.
Por último vemos como retransmitía una cadena que estaba implicada en el partido, en favor del equipo de su capital, el momento en que entraban los reyes de España y sonaba el himno del mismo, eso sí, en el momento que apropiado y con el audio sin modificar. Aunque cabe decir que en esta cadena los comentaristas siguen con su retransmisión en el momento que se escucha el himno, al contrario que en la cadena nacional española, donde se podía escuchar perfectamente el supuesto ambiente del estadio. Esta diferenciación se puede decir que viene dada por el público objetivo de la retransmisión, catalanes y españoles (TV3 y TVE)

Así pues podemos ver el juego que tienen entre manos los mass media, ya que puede haber interpretaciones dispares entre sus espectadores. Los códigos y subcódigos son cosas que los emisores controlan en todo momento, ya que de estos se extraen las interpretaciones de los usuarios. Pero si tu interpretación es lo que cuenta ¿por qué ofrecer realidad en vez de la modificación de esta?

2:41

Símbolos de la historia

Lo escribió Alberto Asensi |


Esta fotografía fue tomada por Yevgeni Khaldei (1917-1997) sobre el tejado del Reichstag (Berlín) el 2 de mayo de 1945. Tomándola a ésta como ejemplo y a varias modificaciones surgidas a raíz de ella, analizaremos como se van conformando diversos sistemas de significación en función de, no sólo los signos que en ésta se manifiestan u se omiten, sino según la perspectiva que analiza el presente texto icónico.

En primer lugar y aprovechando que coinciden las tres imágenes con las tres perspectivas analíticas, vamos a comentar cada imagen desde una visión discursiva diferente.

Empezamos pues con la primera imagen tomada, la cual analizaremos brevemente desde el enfoque de tradición semiológico. En ella podemos apreciar los dos componentes que definiría Roland Barthes como denotación (ciudad en ruinas, soldados con una bandera…) y connotación (símbolo de la victoria comunista sobre el imperio nazi en Alemania). Pero a pesar de que se puedan ver a las tropas soviéticas por la calle, el propio fotógrafo afirmó que en ese momento todavía se estaba luchando contra los alemanes y que la bandera fue improvisada con unos manteles cosidos, lo que nos hace replantearnos la importancia del símbolo como tal, como significante de significados, y como portador de toda una serie de atributos que giran en torno a él. Es así como a través de esta perspectiva únicamente podemos estudiar el proceso de codificación-decodificación dependiendo de los signos dispuestos en el texto.


Por otro lado la segunda imagen, vamos a examinarla desde la visión funcionalista o pragmática, la cual introducirá el concepto de inferencia. En esta imagen se añadió humo para conseguir el efecto de kairos, es decir la captación del momento exacto, de la batalla en ese mismo instante. Lo que de nuevo remodela los códigos y subcódigos presentes en la imagen que, mediante la perspectiva funcionalista se conceptuarán y explicarán teniendo como punto de partida la intencionalidad autoral en el mensaje y por supuesto el contexto (de emisión y recepción) en el cual se inserta, lo que permitirá, como hemos dicho anteriormente la acción de inferir en el significado de la misma.


Y por último tenemos la imagen definitiva que pasó a la historia, que analizaremos desde la perspectiva semiótica. En ella se realizaron varias modificaciones más, como la eliminación de los relojes en las muñecas del oficial para no dar una imagen del Ejército Rojo de saqueador, además de oscurecer el humo del fondo para conseguir un más dramático efecto en plena batalla. Con ello se vuelven a subvertir los signos del texto que, desde el enfoque semiótico, ya no únicamente se conforman como signo y significado, sino que se añade la significación, la interpretación personal dependiente del sujeto enmarcado en una situación histórico-social cambiante, lo que supone significaciones diferentes en función de no una decodificación generalizada, sino individualizada, mejor dicho, personalizada.


A modo de conclusión y tomando estas imágenes como referencia para explicar las tres perspectivas, hemos comprobado la importancia de los procesos de significación llevados a cabo, donde se juega con los propios códigos y subcódigos de la imagen, la intencionalidad, el contexto, o la interpretación subjetiva en el sistema de decodificación; en definitiva con un concepto muy importante dentro de la esfera discursiva, la interacción de todos estos elementos en la formación de significados del texto.

12:36

Tarde, Mal y... Nunca

Lo escribió Alex |

Imagen tomada de 24 horas... 24 fotos en elmundo.es

Soy totalmente consciente de que la fotografía que ilustra la cabecera de esta entrada no va ni de lejos con la temática de este blog. Pero, por una vez, tampoco lo pretende.

La fotografía que aquí se dispone proviene ni más ni menos que del fondo fotográfico que elmundo.es recopila para ilustrar, mediante 24 fotografías, lo acontecido en las últimas 24 horas a lo largo y ancho del planeta.

Sorprendente cuanto menos. Sorprendente por dos razones entrelazadas entre sí; la instantánea ilustra un momento de una escaramuza que el ejército estadounidense mantiene con las tropas talibanes pero sin duda hay algo que chirria. Parece obvio que el soldado de la izquierda merece una exploración más profunda sobre el porqué y el cómo de su presencia en esta foto.

Sin embargo, decíamos que hay una segunda razón que hace sorprendente la publicación de esta foto. Efectivamente, el medio en que ha sido publicada, El Mundo.

Sin duda se intuye que hay mucho más detrás de esta publicación. Lo obvio y lo obtuso danzan entre sí para desvelar una serie de intenciones que se esconden en la gracia naíf de un soldado en ropa interior. El significado y la intencionalidad de esta fotografía van mucho más allá de la propia instantánea.

Cabe poner el contexto el inicio de la guerra de Afganistán. Con un gobierno de signo derechista y un líder plenamente neocon, la alianza con los USA de Bush era un hecho. De ahí a la colaboración militar de las tropas españolas con las estadounidenses en las guerras que ya todos conocemos hizo falta poco.

Ahora bien, los medios tomaron posiciones y entre otros, El Mundo se afianzó del lado del apoyo indiscriminado a la guerra ya a las decisiones no consensuadas que violaran la legalidad internacional establecida. MAL.

Y un análisis concienzudo de esta foto lo confirma. Porque con esta instantánea se abre el proceso de exploración de los significados. Y como tal, la interiorización de determinados códigos se hace imprescindible tanto para decodificar el sentido de esta fotografía como para codificarla (sin duda el editor no la ha publicado por graciosa).

El Mundo lanza un mensaje de cercanía a las posiciones más contrarias a la Guerras de Irak y Afganistán. Parece querer gritar que ahora lo ve claro, que el apoyo a la entrada bélica en estos países fue del todo injustificado y erróneo. Porque ahora “nos pillan en calzoncillos”. El Mundo admite tímidamente que el apoyo al gobierno de EEUU en esa etapa fue un error. Y ahora, fruto de la improvisación, nacen el desconcierto y la incertidumbre; las prisas por arrimarse al sol que más calienta y entrar en comunión con las nuevas y progresistas misiones de desarrollo mundial intentando dar una cierta connotación a todas sus acciones. TARDE.

Porque con la imagen que nos ocupa, el significante nunca estuvo tan alejado del significado. El sentido toma toda su entidad en un análisis profundo. La batalla entre montañas, sobre valles y rocas que El Mundo está librando para acercarse más al llamado “centro” (un eufemismo como cualquiera para “lo que mejor convenga”), es una batalla que se prolongará y cuyo resultado parece incierto. Porque los talibanes atacan cuando uno menos lo espera y así, después de todos los errores que se arrastran, hay que defenderse de cualquier manera y en cualquier momento.

Y cuando te pillan durmiendo, tirado a la bartola, creyendo que todo lo que has hecho ha estado bien, NUNCA ganas.

17:20

Entre la cárcel y el holocausto

Lo escribió Samuel Gil Soldevilla |

(Te costará leerlo aprox.: 2min. 55seg.)


Nos proponemos una lectura más allá de la justificación de sentido, buscamos explorar el proceso de significación de este texto. Y hablamos de texto, porque consideramos que cualquier imagen es un texto analizable si partimos desde el principio de poetización. Por lo tanto, y siguiendo el modelo de Umberto Eco, como destinatarios de esta imagen (o texto) no recibimos mensajes sino conjunto de textuales, que nos adentramos a analizar.

El texto y anuncio que presenta el Ministerio de Sanidad, nos sitúa en una celda de una cárcel propia de un país sur-americano. En el centro de la imagen se nos presenta un primer grupo de presos, uno de ellos sin camiseta y delgado, sosteniendo un cuchillo sobre el cuello de un joven (de rasgos europeos) que saluda y es agarrado por otro preso más corpulento a su izquierda. A los dos lados de este primer grupo, encontramos unas literas de madera de tres pisos llenas de presos que se asoman y nos miran sonrientes (a todos les falta algún diente, llevan tatuajes y poseen una estética propia de “maleantes”).

Todos y cada uno de los componentes de la imagen son portadores de sentido, a la vez que cada uno de estos tendrá un sentido distinto dependiendo de los otros elementos con los que se combine. Roman Jakobson asegura que no hay un significado para un tipo de línea, de plano o de color, sino que son elementos susceptibles de generar sentido en función de con qué otros se combinen. Por sí sólo, uno de los presos de la imagen no tendría el sentido que toma cuando se combina con el resto de los elementos. Por tanto, la fuerza del sentido, tanto de la codificación como de la decodificación, reside en gran parte en la combinación que se ha hecho de los diferentes significantes. Pero además de la combinación que se cree, no podemos llevar a cabo un análisis acertado sin tener en cuenta que jamás se encuentra una imagen denotada, literal en estado puro, desembarazada utópicamente de sus connotaciones. La escena en sí misma no existe (al menos en publicidad) sino que toda imagen que nos llega es connotada, culturalmente codificada y sometida a sus procesos históricos, sociales… Este último punto es importante en el texto que nos ocupa, ya que tanto en su codificación como en la de-codificación hay una clara intertextualidad y búsqueda de relación entre esa imagen o texto y otra imagen o texto que está grabada en la mente del colectivo social por su dureza y representación.

Lo llamamos intertextualidad, y según Julia Kristeva (de la cual nos habla Roland Barthes en la lectura de “Lo obvio y lo obtuso”): todo texto está escrito a partir de otro (codificación) y todo texto debe ser leído a partir de otro (decodificación).

En la construcción del texto ha habido un cuidado detallado e intencional de todos los elementos (rata, plato y taza de comida en el sucio suelo, joven central sin un zapato, imagen del póster de la chica, ropa de cada uno, color verde del joven, mirada al lector y sonrisa no agradable…) y del subcódigo de su estética: es un dibujo muy esmerado, pero dibujo, que se entiende perfectamente con su público objetivo. Además de este subcódigo, aparece el ideológico que vemos que cobra vida cuando se entiende la intertextualidad de la imagen.
Todos estos códigos y subcódigos “llevan” al lector a interpretar el texto, a fijar y anclar la cadena flotante de significados que posee toda imagen polisémicas.

Este anuncio ha sido dirigido a un público español y mi pregunta es: ¿en un contexto de recepción judío hubiese sido demasiado fuerte la intertextualidad de la imagen? ¿Es esta una decodificación aberrante?


Es cierto lo que dicen. A veces una imagen vale más que mil palabras. Esta es la magnífica imagen con la que The New York Times ilustra un reciente artículo titulado “How Lehman Brothers got its real estate fix”. Es poderosa, no deja lugar a dudas. Aunque no entendiéramos ni una sola palabra ni del titular ni del propio artículo por estar en inglés, la imagen deja bien claro el mensaje que transmite el conjunto. Porque la imagen, como texto que es, se articula también mediante la combinación de diversos signos con sus correspondientes significados, y deja en manos del destinatario la elección de los códigos y subcódigos pertinentes para descifrar el correspondiente mensaje.

Nuestro ejemplo no es un ejemplo complicado. La imagen que tenemos entre manos es contundente, no se presta a polémicas. Los elementos significantes elegidos para comunicar el estado de embriaguez resultante de la burbuja inmobiliaria sobre los grandes capitales especuladores como Lehman Brothers son conocidos por todos. El edificio Chrysler, mastodonte que reina el skyline de la ciudad de los negocios americana, como significante y símbolo de las propiedades que han alimentado la burbuja inmobiliaria americana durante la última década. La heroína, droga intravenosa altamente adictiva y destructiva, como significado . La terrible crisis que afecta a Wall Street en general, y a Lehman Brothers en particular, como referente .

Una metáfora perfecta. Significante, significado y referente abrazándose poéticamente, formando un signo que en unión es, como ya hemos dicho, poderoso y contundente. Un ejemplo de, a mi entender, calidad periodística.

Pero no siempre es tan sencillo. Otras veces, las imágenes elegidas por emisores en grandes medios de comunicación para ilustrar sus mensajes son mucho más confusas. Parten de planteamientos donde los referentes parecen forzados a ser más de uno y por tanto la obtención de uno u otro significado depende de la decodificación que haga el receptor. Puede parecer un juego inocente, pero es un tremendo método de crear opinión de una forma segura para la línea editorial. Lo que se conoce como nadar y guardar la ropa. Quien extraiga el mensaje “a” y no esté de acuerdo con él tiene la opción del mensaje “b”. Y viceversa. Aquí un ejemplo:




¿Violación o morbosa estampa juvenil? Contra todo pronóstico tú eres el que elige. Porque no es el emisor, eres tú el encargado de decodificar el texto icónico. La lista de conceptos que residan en tu subconsciente serán los que te marquen la dirección a seguir. Porque los significantes y referentes son lo suficientemente abiertos como para permitir que tú veas lo que quieres ver, que el texto sea como en realidad tú eres, y que no sea él el que debe ser censurado o aplaudido, sino tú el que lo propones.

0:30

La libertad en el mundo digital

Lo escribió Lupus11 |


(Te costará leerlo aprox.: 1 min 30 seg)

¿Quién dijo libertad?

La noticia que asomaba de la mano de los mass media y puesta en boca de Apple el día 6 de abril, creó en pocas horas controversia entre los usuarios del IPhone y el programa Skype, la creadora del limitado aparato (que solo puede ser utilizado con una sola compañía) ha dicho que no quiere llamadas gratis en su móvil. Esta noticia da otro dato a favor de una de las mayores críticas que recibe la marca de la conocida manzana, el gran cerco que rodea a la empresa y a sus programas.

Apple ya condeno en su día el jailbreak por ser una infracción de los derechos de autor. Pero los mismos usufructuarios contestaron continuando el uso frecuente de esta práctica enseñándola a otros usuarios y modificando los programas que el Iphone disponía para ellos.

Esta nueva prohibición acerca del uso del Skype en los IPhone ya ha tenido respuesta por los iphoneros que, enterados al parecer antes que los propios medios masivos, enseñan a sus usuarios como burlar las nuevas restricciones de la casa de Cupertino.

Otros, en esta prohibición, ven una prolongación de las múltiples restricciones que hay actualmente en la red, y que ya comentamos con anterioridad.

La pregunta que planteábamos al principio del post resurge de nuevo, ¿quién dijo libertad? ¿los creadores de programas? ¿los operadores telefónicos? ¿los dispensadores de Internet? o más bien los usuarios, los bloggers y los que optan por unos programas que ellos mismos puedan controlar y modificar. Claro está que todo programador quiere crear un programa que se adapte a las necesidades del consumidor, pero si este decide que el programa se le ha quedado pequeño, ¿porque prohibirle su propia creatividad y su propio ingenio? ¿prohibirle la evolución del programa y sacarle el máximo provecho a su compra?

10:58

De servirse en frío a digital

Lo escribió Samuel Gil Soldevilla |

(Te costará leerlo aprox.: 1 min)

"Tú me despides, pero yo te denuncio por utilizar un software ilegal". Esta idea empieza a ser recurrente entre ex empleados de pequeñas y medianas empresas que quieren venganza por haber sido enviados a las listas del INEM. El número de denuncias contra pymes por uso de software ilegal en España se ha disparado en un 27% en los tres primeros meses del año.

Este incremento no se debe a una cruzada en favor de los programas informáticos legales, sino a la revancha de trabajadores dolidos por recibir una noticia de despido, según reconoce a elmundo.es el presidente de la BSA (Business Software Alliance), Luis Frutos.
Entre el 60 y 70% de las pymes españolas tienen instalados en los ordenadores de sus empleados programas ilegales con el fin de ahorrar costes en la compra de las costosas licencias informáticas.

¿Quién dijo que el ciberespacio no podía ser un arma en vez de una herramienta? ¿Pensará el despechado trabajador en los efectos que puede tener sobre sus ex-colegas, además de sobre sus ex-jefes?
La venganza, se sirve en plato digital.

Esta noticia coincide con una campaña del gobierno ("Todos con software legal") para apoyar al sector tecnológico con acciones en internet y en los medios de comunicación. Lleva por lema, TODOS GANAMOS (¡Já!), aunque no tengo muy claro quién es el que gana...
En fin, que la cibervenganza por despido se pone de moda.

Fuente / Elmundo.es

22:45

Comunicando a los comunicadores

Lo escribió Alberto Asensi |


Quizás, éste no sea un problema que te afecte, es más, ni tan siquiera lo consideras relevante, puesto que tu conducta y hábitos en relación a Internet han aprendido a solucionarlo. Pero esta concepción cambia radicalmente a la postura antagónica cuando trabajas la comunicación, cuando tienes algo que decir, cuando pretendes hacer llegar algo a alguien… es entonces cuando este problema sí tiene interés para ti, ya que en él reside parte del éxito de tu comunicación.

Y es que, aunque parezca mentira, un alto porcentaje de los consumidores habituales de Internet (y los que no son tan habituales), concibe Internet como un medio omnipotente, que todo lo puede (o mejor dicho que todo lo tiene). Internet, pero sobre todo Google (como “materialización” de tal omnipotencia), se integra en una dinámica que aúna todo el saber a tan sólo unos pocos clicks. Muchos son los que, sin discriminación alguna aceptan fehacientemente que aquello escrito en la pantalla de su ordenador es realmente aquello que buscan, aquella duda que necesitan que sea resuelta. Y esta postura, puede ser y de hecho lo es, especialmente peligrosa cuando los distintos niveles de distorsión de la información se anteponen directamente a la esencia de tu comunicación, a aquello que tú has dicho, aquello que tú has transmitido.

En múltiples ocasiones escuchamos la manipulación que se da en los medios de comunicación de masas (básicamente televisión, radio y prensa). Un trasfondo de carácter político, pero con objetivos económicos, que más que representar, sobrerrepresenta una realidad mediática acorde con intereses que obedecen a una ideología determinada. Una ideología insertada en el corazón del sistema capitalista que utiliza los mass media como mecanismo mediador de dominación entre las estructuras de poder (amos) y la sociedad (seguidores).

Pero Internet, como mass media, no se mantiene al margen de todo esto. Y no sólo hablo sobre la migración sistemática de las entidades televisivas, radiofónicas… al formato digital para seguir luchando por su hegemonía a través de Internet. Sino de la cantidad, de la gran cantidad, de la grandísima cantidad de información manipulada que en él se inserta. Parece que los aparatos de estandarización integran la columna vertebral de la industria cultural, una industria como mercancía sometida al capitalismo que ejerce la función de crear una sola “pararrealidad”.

Pero la verdad es que, la realidad es un elemento en continuo cambio, una constante interacción de múltiple factores donde intervienen tanto la situación (social, política, económica…) como el contexto histórico. Algunas son las noticias surgidas en estos tiempos en torno a este tema. Así pues, como comunicador, debes conocer profundamente las relaciones, lenguajes y estructuras que hacen funcionar Internet, conocer todas sus herramientas e instrumentos para no dejar que el destinatario de tu comunicación se impregne de otras comunicaciones mediatizadas, sino ¿de qué sirve comunicar sino llegamos a quién queremos llegar?

22:13

Cuando se hace lo que se debe

Lo escribió Lupus11 |


(Te costará leerlo aprox.: 2 min)

Desde niña fue una pequeña rebelde, nunca hizo caso a sus padres, ella era feliz. Sus padres fueron al psicólogo del colegio, un joven idealista, les dijo que ella era una creativa en potencia, que necesitaba expresarlo, por ello era tan agitada. Ellos le apuntaron para tocar un instrumento, la guitarra, eso sí, española. A ella le encantó.

Pronto se interesaría por el mundo de la interpretación, cosa que a su padre no le gustó.

Cuando fue creciendo seguía siendo igual de subversiva, nadie le podía, se había convertido en una mujer de fuertes convicciones, pero sobre todo una mujer con un sentimentalismo a flor de piel. En la adolescencia siempre había sido una chica prematura, para todo. Caía prendada tan rápidamente como se desmentía a sí misma, y cuando realmente se enamoraba, solían romperle el corazón, como muchas otras decidió no volver a enamorarse. Aunque se consideraba una romántica.

Pero esa promesa se rompería, ella necesitaba alguien que la abrazase, que la consolase en los momentos débiles, que la mimase, en definitiva, que la quisiese; entonces lo conoció, nunca creyó que se enamoraría de alguien en un funeral, pero lo hizo. Hablaron de todo, de aquella pobre mujer, de cómo vivió sus últimos días, compartieron sus sentimientos al respecto, ella expuso que nunca pasaría por ello, prefería morir a estar moribunda y haciendo sufrir; el no respondió. Quedaron esa misma noche. Al cabo de unos años se casaron.

En el matrimonio ella seguía impartiendo clases de guitarra, aunque él la incitaba a no hacerlo, debía cuidar de la casa, pero ella no retrocedió. Cada domingo ella se levantaba con un vacío en la cama, vacío que ella nunca pudo suplir. Caminaba, cada mañana iba andando al conservatorio con ilusión, con ganas, siempre escuchando su música preferida, odiaba la radio, decía que la alienaba.

Cuando volvió a casa por la ruta habitual, pensando que hacer para cenar, no lo pudo ver, se le acercó por detrás, le robó el bolso, ella, impulsiva como siempre, salió corriendo. Poco a poco se aproximaba más a su objetivo, pero sabía que algo no iba bien. No se dio cuenta de que estaba cruzando la calle sin mirar.

Cuando se despertó en la cama del hospital vio a su marido a su lado, había estado a su lado durante los cuatro días que duró el coma. Cuando se despertó el la abrazó. Casualmente, cuando el bajó a comer algo a la cafetería, entró el médico, con una cara de pocas esperanzas, y así eran sus nuevas. Poco duraría. En ese momento entró el marido, comprendiendo que algo pasaba; el doctor le concedió a ella la posibilidad de contárselo. Ella le dijo que le quedaban horas, se moría por dentro, le dijo que entraría en coma, podría vivir gracias a maquinas, pero ella no lo aceptaba, y así se lo comunicó.

Después de un afectivo abrazo ella se apagó. El nunca hablo con ninguna persona de su conversación con ella. El murió antes que ella.


21:52

La industria cultural pesa más

Lo escribió Samuel Gil Soldevilla |

(Te costará leerlo aprox.: 2 min 56 seg)

- ¡Pam! ¡Pam! ¡Pam!
- La industria cultural se acerca, y hoy, sus huellas, se marcan aún más en la tierra porque ha engordado.

Los creadores de videojuegos han sido reconocidos como “protagonistas de nuestra cultura” y además, tienen la posibilidad de acceder a ayudas para la promoción, financiación e internacionalización de sus productos. Así fue votado en la Comisión de Cultura del Congreso y así se hacían eco algunos medios:
Los videojuegos adquieren la categoría de industria cultural.

Podríamos gastar las trescientas doce palabras que me quedan para cumplir el mínimo de cuatrocientas en hablar, discutir o razonar sobre las funciones o disfunciones que dicho terreno virtual genera. Podríamos comentar la oportunidad de ocio que a la vez ofrece y satisface en el individuo; y si cerramos los ojos totalmente, hasta seríamos capaces de decir sin miedo, ni peros, ni contextualización, que favorece el enriquecimiento en el conocimiento histórico. También otros dirían sin mucha oposición que los videojuegos incrementan la pasividad, incluso que poseen efectos narcotizantes que provocan estados más profundos que la mera
insensibilización; y hasta podríamos comentar la relación entre el consumo de videojuegos violentos (que son más del 90% del mercado) y la agresividad en el individuo.

Pero, ¿qué hay detrás de esto? Queda claro que bajo el análisis de una teoría funcionalista hubiésemos podido abordar el tema; pero bajo una nueva perspectiva crítica, ¿que hay más allá?

Sin duda cuando hablamos de videojuego hablamos de un medio de comunicación audiovisual que se relaciona con la sociedad a partir de un contacto material. Es importante notar que en España, el consumo de videojuegos supone un 57% del total del ocio audiovisual, situándose a la cabeza del mismo. Es por tanto, un buen soporte para cualquier inyección ideológica e incluso publicitaria. Señalábamos que más del 90% de los juegos poseen acciones y contenidos violentos y así, sin querer queriéndolo, cada porcentaje de ese total dibuja un esqueleto semejante a una
cultura de guerra. Es innegable la homogeneización del sector que refleja un comportamiento “agresivo-evasivo” y que convierte a la cultura en una disparidad de conflictos cuya reproducción simbólica de violencia es latente. El usuario de estos juegos es parte del sistema, hay una proyección del yo sobre el soldado o guerrero; el sistema hipnotiza en un radiante baile de exhibicionismo gráfico-tecnológico, de desarrollo del detalle técnico por encima del compromiso social. Compromiso, en algunos casos, con la historia, sí; pero no con la necesidad de paz de nuestra convulsionada sociedad (¿o quizás no interese la paz teniendo en cuenta que su mayor inversor es EEUU? ¿conseguiremos tener una conciencia de concordia mientras recurrimos a la violencia en los juegos? ¿en la calle decimos ¡no a la guerra! y en casa la consumimos?). De nuevo aquí, la técnica toma el control sobre la sociedad y se convierte en la racionalidad del dominio.

La industria cultural se muestra como un negocio en vez de ser la columna y fortaleza de valores como la conciliación o el respeto social. La finalidad lucrativa ha vuelto a ganar la batalla de la razón y de la búsqueda de un mundo mejor en el que no tengamos que lidiar con la violencia o con los transmisores de la misma (sean digitales o no); pero la industria se desliga de cualquier función que no esté amarrada al puerto del beneficio económico y no le interesa una réplica (
¡cuidado que con Internet podemos!). Sí se preocupa por una estandarización ideológica, pero nuestro mundo no necesita más argumentos bélicos a través de sus medios, requiere fundamentos conciliadores.

1:02

Mis 40 marginales

Lo escribió Carlos |


No han sido pocos los intentos por parte de los diferentes gobiernos occidentales en controlar la sociedad. La teoría funcionalista ya marcó la pauta a seguir para conseguirlo de manera pacífica y sutil: la regulación de la misma era pan comido gracias a la reproducción de unos valores estándar que sirvieran de base a una sociedad de mercado y consumo. Valores estándar para seres humanos estándar, esta es la clave. Esto es lo que hemos sido durante la segunda mitad del siglo pasado, y lo que la red de redes ha dinamitado de un plumazo. Porque, ¿qué somos hoy sino críticos con el sistema? Tal vez no todos, pero una gran mayoría de individuos son capaces de generar su propia conciencia, de entender lo que sucede a su alrededor a su manera y de compartirlo con los demás a través de un feedback que se transforma y reproduce una y otra vez.

Y esto no gusta. Porque seres más inteligentes conllevan una sociedad más inteligente, y esta es más difícil de dirigir. Ya no nos sirven los 40 principales, ahora creamos nuestros propios 15 principales, o los que nos den la gana. Y los medios tradicionales nos llaman piratas por ello, pero nosotros, más educados, les respondemos con un hasta luego de la forma más elegante posible. Porque la cultura hoy es libre, vuelve a ser revolucionaria, y no está dirigida de esa forma rancia propia de finales del siglo pasado. La modernidad ha llegado, y no se puede luchar contra ello, porque las cosas cambian y, cuando lo hacen, son para siempre.

El poder y los medios se resisten a perder lo fácil. Si bien unas formas de ejercer la teoría funcionalista están tocadas de muerte, aunque se resistan hasta el último aliento, se han inventado otras a fin de moldear el imaginario popular. ¿Qué es sino la telebasura? ¿Es un error ortográfico? Esto es lo primero que pienso cuando veo la palabra tan roja…es la única de este color sobre mi fondo blanco de letras negras. Y es que el sistema, todo el sistema, se convierte en una máquina precisa de ajusticiar conciencias cuando le interesa. “Telebasura no conviene, no existe, no la escribas”. Ya tengo dos faltas ortográficas. Pero yo me resisto, y como yo otros tantos con la mente libre, libre de estandarizaciones baratas y seriadas. Porque, lo que se lleva ahora, es tener una lista con los 40 marginales a los que no escuchar cuando salen en televisión, y estos bien sabemos todos quienes son sin ayuda de dictámenes externos.

La sociedad, con Internet como catalizador principal, ha cambiado de rumbo. Sólo hay que sentarse a ver como la autorregulación de la misma es cada día más eficaz, mediante la colaboración de todos y la palabra en foros, blogs o cualquier otro tipo de redes sociales. Mientras, la tradición lucha para no perder su lugar en la misma, aunque el cambio de sentido ha sido ya irremediable.

Imagen tomada por Diodoro bajo licencia Creative Commons.

O eso es lo que a día de hoy parece que la gente empieza a comprender. Y es que muchos puede que se sorprendan, pero hasta no hace mucho, los medios "tradicionales" tenían entre su agenda la demonización de la red de redes.

Hoy en día incluso, aun pueden verse algunos coletazos de esa visión arcaica en la que se instalaron las televisiones (mención especial a las privadas) y que suponía que cada vez que saltaba alguna noticia relacionada con el medio virtual a la palestra había que someterla al más estricto tratamiento informativo; entiéndase por ello el montar el mayor escándalo conocido aunque la noticia fuera que un alumno había sido sorprendido subiendo fotos a Internet en horario lectivo.

Este trato esperpéntico, y claramente interesado de los mass media, ha sido una constante a la que toda la audiencia ha estado sometida desde que Internet comenzó a interesar al gran público y se posicionó como un medio con futuro (hoy muy presente). La necesidad de inculcar a los pasivos constructores del share la creencia de que Internet era lo peor, lo más perjudicial para los niños y adolescentes, la maldad hecha medio, llevaba incluso a demonizar a la Red y a culparla de todo aquello que la sociedad aborrece en cada momento.

Aún hoy puede observarse como esta costumbre de raigambre profunda aun se revuelve entre las mesas y los ordenadores de más de un redactor en busca de carnaza fácil. Y para muestra un botón. Telecinco por un lado y Milenio por otro. Si el ávido lector se interesa, podrá observar que los temas tratados son del todo execrables y lejos de justificación alguna, y es que la crítica en este momento no se encuentra en el qué si no en el cómo.

En el caso de Milenio solo hace falta un vistazo rápido para detectar por donde van los tiros. Internet malo, mantente alejado. Parece que sobran argumentos para vituperar todo lo que se relacione con el entorno virtual, la libertad según Milenio es mala, todo lo que podamos hacer en la Red está irremediablemente destinado a desembocar en algo peor. Como se puede apreciar se trata de generalizar sin escrúpulos, de manejar la opinión pública al antojo de unos sin dar lugar a la réplica o a la investigación en profundidad.

En lo que respecta a Telecinco (y aquí Antena 3 entra en el mismo saco) ya no es tanto por el tratamiento de las noticias relacionadas con la red (que suelen ser de contenido alarmista cuando no criminal) sino por su posicionamiento en la rejilla de los informativos. Curiosamente, cualquier noticia dedicada a la incautación de material de dudosa procedencia o calidad o a la redada de turno por cualquier delito más o menos grave, iba precedida o procedida de otra noticia meramente informativa pero siempre referente a Internet. Sobre el afán manipulador de los medios, solo cabe decir que se trata de la agonía de aquel que tuvo pero no retuvo; y ojo, porque sería un asunto al que casi no valdría la pena ni prestarle atención, pero hablamos de una opinión que se proyecta y se pretende infundir en la población y eso si que es una cuestión que ha de mirarse con lupa y más cuando asistimos a una época convulsa en la que hasta los gobiernos quieren tender sus hilos para convertir a Internet en un tinglado informativo más.

Pero por suerte, hay gente que comprende que la realidad no es siempre como la pintan y ya se empiezan a vislumbrar los primeros atisbos de conciencia crítica. No se trata de ver el mundo como lo escriben o lo emiten, si no de movilizar el espíritu crítico y comenzar a desarrollar una perspectiva multilateral que permita abarcar cuaquier aspecto desde múltiples ángulos; algo que los medios tradicionales en su inmensa mayoria nos han venido negando con su visión sesgada e interesada de lo que ellos llaman "realidad".

15:55

La otra cara de la web 2.0

Lo escribió Alberto Asensi |

Estos últimos meses se ha hablado mucho de la web 2.0, hablar de web 2.0 es hablar de algo moderno, actual e innovador. Pero el uso de estas herramientas dentro de la esfera empresarial, aunque parezca claro y definido, se encuentra limitado por determinadas características que obstaculizan los usos de este nuevo concepto.

BusinessWeek ha publicado un artículo de B.L. Hochman que trata básicamente los mitos creados en torno a los medios sociales desde una perspectiva empresarial. En él se habla sobre el coste de los medios sociales como un coste prácticamente nulo, cosa que es verdad. Pero una estrategia de comunicación, (y aquí está uno de los fallos más grandes que cometen las empresas), no tiene que apoyarse únicamente en la web 2.0, sino que debe estar insertada en una planificación estratégica integral, lo que supone un mayor coste de tiempo y dinero. La falsa creencia centrada en el aumento de ventas como efecto directo del impacto producido en los social media, atribuye otro error en el que suelen caer las empresas. Ya que el impacto es un elemento integrante dentro del sistema global, donde influye más, la correcta segmentación del target por ejemplo.

A veces las empresas olvidan el objetivo final traducido en beneficios económicos, y sus esfuerzos se dirigen a la web 2.0 como un fin en sí mismo, cuando estos esfuerzos deben dirigirse a constituir, utilizando los medios sociales, una comunicación que consiga los objetivos marcados. Tales disfunciones son provocadas, mayoritariamente por la falta de un marco teórico y práctico de referencia para la adaptación empresarial en el uso de los social media, o por una equívoca conceptualización y simple falta de conocimiento.

Otros datos del estudio “Digital World, Digital Life” de TNS, revelan que en España la media que visita con regularidad blogs, foros o chats, se sitúa por encima de la que consume redes sociales o páginas para compartir imágenes y videos. Por tanto, se observa una tendencia de mayor rechazo hacia las aplicaciones web que requieren una implicación más personal (redes sociales o comunidades virtuales), aunque tres cuartas partes de usuarios dicen conocer la web 2.0. Precisamente la presencia en la red en torno a aplicaciones web 2.0, confiere un status dentro del sistema social que otorga, o mejor dicho reposiciona la imagen de la empresa. Y no sólo pueden producirse disfunciones de carácter narcotizante, por la constante interactividad y participación entre los diversos agentes, sino que las aplicaciones 2.0 se nutren de las normas sociales establecidas, las representan e incluso las pueden reconfigurar.

Las funciones del sistema de comunicación digital, establecen la autorregulación del sistema a través todas estas consecuencias comentadas, en muchos casos de aplicación en su base errónea. En el desarrollo de entornos web 2.0, hace falta, no únicamente un trabajo de carácter teórico, sino también práctico para conocer su sistema y funcionamiento, conocer sus usos y aplicaciones, y adaptar, dependiendo de los objetivos, la estrategia comercial. No cabe duda que los medios sociales abren un nueva etapa de comunicación, y que las empresas van a seguir una dirección marcada por estas tendencias, pero no deben olvidar que antes de utilizar las herramientas 2.0, hay que adoptar una mentalidad 2.0.

0:21

Coméntame, coméntate

Lo escribió Carlos |

El gran diálogo en que se ha convertido el mundo no tiene precedentes. Una sola palabra puede devenir en miles en tan sólo segundos gracias a nuestra nuevo y radiante medio de comunicación. Internet ha agitado los pilares sociales de todos los rincones del planeta, sin contemplaciones. Sólo unos pocos afortunados están escapando a traducir sus vidas a volátiles unos y ceros, y digo afortunados, pero en realidad no saben lo que se pierden.

La libertad de hacer y deshacer a golpe de clic es una sensación indescriptible. El clásico y sencillo "hablamos" transmitido verbalmente ha sido transformado por otro de idéntico valor pero de muchísima mayor velocidad y fuerza. La esencia en realidad es la misma, una conversación. Pero no una cualquiera, sino una megaconversación donde todo el mundo está invitado a hacerlo cuándo, cómo y dónde quiera. Los tiempos decimonónicos donde alguien hablaba y los demás callaban a escuchar ya, al fin, han pasado. Ahora TUS COMENTARIOS conversacionales no es que sean permisibles, ahora son esperados y necesarios como fuente de combustión para la cultura que nos embriaga por todas partes. Nuestro sistema cultural está vivo, más vivo que nunca, es hiperdinámico, y todo es gracias a la libertad y frescura en la forma de transmisión de la misma.

Los comentarios, tus comentarios, son pieza fundamental de este Sistema Solar que gira alrededor de un ardiente "nosotros" para narcotizarnos de conocimiento. La función que cumplen, aunque parezca increíble, es ferozmente útil. Jamás un filtro ha sido tan consecuente como este. Sin duda sería la envidia del mismísimo Adam Smith, que imaginó un sistema autorregulable por la acción de un mercado de las personas, pero sin las personas.

Como ha comentado mi compañero Alex, oscuros horizontes acechan a la libertad e igualdad en la Red. Y no es el único que lo piensa, lingüístas de la categoría mundial de Chomsky, no casualmente, piensan lo mismo que él. ¿Es este el fin de nuestro sueño lúcido? Sarkozy y toda una larga lista de poli(cia)ticos se empeñan en que así sea. Mientras tanto, dejémonos llevar por los caminos espontáneos de nuestro diálogo, permíteme equivocarme, pero, por favor, adviérteme si así lo hago, aunque el precio a pagar sean toneladas de letras amontonadas con aspecto de disfuncionalidad.

22:35

Facebook: ¿un país muy social?

Lo escribió Samuel Gil Soldevilla |


175 millones de ciudadanos. Sin fronteras físicas ni límites regionales; ni himno nacional ni letra que inventar; libre de impuestos o tasas especiales. Tan sólo un único pago para acceder y formar parte de su estructura social: tu intimidad.

Saltaba la noticia de que Facebook emitía unos nuevos “términos de uso” a través de los cuales, aquel
gran país de libertades, se convertiría en propietario en exclusiva y a perpetuidad de todos los contenidos subidos y compartidos por cada usuario, incluso si éste ya se hubiese dado de baja. Algo así como, tu información es mi información; algo así como un instrumento recopilador de fotos y recuerdos, de inspección y control.

Ante tal noticia, y como consecuencia del nuevo enfoque y función que Facebook daba a su tratamiento de los datos, se articuló un mecanismo de respuesta por parte de los propios miembros y usuarios del servicio que amenazó la estabilidad de la empresa. Pretendiendo imponer una nueva ley, se encontraron con miles de críticas y cuentas canceladas, además de la tensión ejercida por los medios tras hacerse eco de los cambios que se sucedían. Es decir, la construcción mediática, nacida de los propios consumidores, había tensionado y puesto en cuestión la nueva norma social hasta el punto de convertirla en una disfunción amenazadora para la imagen organizacional de Facebook. Un efecto cuyo proceso de construcción había acabado generando un modelo contrario. La pluralidad del medio en el que se encuentra esta estructura y su interrelación e interacción constante con la sociedad; sumado al individuo autónomo, libre y negociador capaz de expresar su inconformidad en un contexto digital de libertad de opinión, consiguieron que todo este subsistema se autorregulase hasta encontrar un equilibrio.

Equilibrio, y aquí viene una palabra relevante,
democrático. Ante toda la actividad de los medios y usuarios en relación con la estructura y proceso social del país, éste decidió volver a los antiguos “términos de uso”. Pero además de esa respuesta, Facebook da un paso más. ¿Por qué? Semanas después del asunto, se anuncia que serán los propios miembros los que podrán comentar y votar sobre las futuras políticas internas de Facebook. En adición, ejercerán como consejeros al tener la posibilidad de publicar sus opiniones sobre “Los Principios de Facebook” y revisar su “Carta de derechos y responsabilidades”. Es decir, es su intención crear una constitución decorada por el colectivo que reside en el país, dotándolo así (o en apariencia) de un sistema democrático. ¿Se pretende ahora que lo elogiemos otorgándole el calificativo de aperturista social (y status) que vela por los derechos de los usuarios y permite que sean ellos los que decidan la gestión del servicio, cuando semanas atrás pretendían convertirse en propietarios de nuestro “Yo Digital”?

En cualquier caso y en cualquier parte del proceso comunicativo y social en el que nos encontremos, cuidémonos de caer bajo un efecto narcotizante que nos impida reaccionar y movilizarnos ante algunos déspotas ilustrados que todavía rondan, conceptualizan y desean monopolizar un sistema en el que funciones y estructuras desempeñan en su conjunto un rol determinante.

21:45

Cuando no quieres funcionar

Lo escribió Lupus11 |


(Te costará leerlo aprox.: 3 min)

No le gustó la fácil forma que tuvo el director del instituto de echar a su compañera, no le gustó lo rápido que dejó de ver a aquella chica con la que pasaba su tiempo del recreo, no le gustó que aquel dictador únicamente le dijera "busca tu lugar, aquí no prosperas, solo haces que mal".

Él no se podía quedar de brazos cruzados, no, aún más sabiendo que ese tampoco era su lugar. También es verdad que siempre le habían dicho que si quería llegar a ser quien quisiera, debía pasar por ese trago. Le habían quitado a aquella persona que le comprendía. Cual alma en pena decidió hacer algo, llevar con él un símbolo que la representara, por ello decidió hacerse una cresta en el pelo y tintarse lo de rojo, como la de ella. Ese día todo cambió, la gente le miraba de otra manera, se relacionó con gente muy diversa, paso de ser un don nadie en el instituto, ha que todo el mundo hablara de él; sentía que luchaba contra algo que se le imponía, no era como los demás.

En la calle le miraban mal, sabía que la sociedad no le aceptaba, que quería llevarle al "buen camino", y lo notaba en que le recurrían más los testigos de Jehová, y los guardias de seguridad de los centros comerciales (como él si fuera calaña); lo notaba en cada revista que leía, en cada programa que veía o que escuchaba, podía ver a aquellos personajes estereotipados que tenia la sociedad metidos dentro de una caja, todos sin salirse de la raya, cumpliendo su cometido.

Con una nueva vida por delante, vio como luchaba contra esa sociedad conformista que podía ver en la televisión, escuchar en la radio, o leer en las revistas. Internet, arma de doble filo; fuente de información inagotable, mientras que alienante de la vida y maquina sedentarizadora de la sociedad. Él, intentando cambiar el mundo; el mundo, cada vez más grande. Como si de un virus se tratara, observó cómo, poco a poco, sus amigos empezaban a ver cosas buenas en esas redes sociales de Internet que tanto odiaban; con el tiempo todos sus amigos tenían facebook (aquella herramienta social que dejaba al descubierto su vida), mientras que él resistía. Una noche vio a un filósofo alardear del número de amigos que tenía en la red social, no se lo podía creer, aunque pensó, "si un gran pensador posee un facebook, no debe ser tan malo".

Así que se hizo uno, empezó a conocer gente, no sabía tan siquiera quienes eran, pero no le importaba. Poco a poco sintió como si la sociedad no estuviera realmente en una espiral conformista, sino que intentaba progresar al mismo tiempo que se divertía. Al día siguiente decidió que le cansaba su cresta, y no se la hizo; con el tiempo dejaron de gustarle tanto los piercings y decidió quitárselos. Y así, lentamente, empezó a ver más la televisión, donde los programas que le parecían superfluos, ahora pensaba que eran entretenidos, y cada vez se sentía más aliviado y contento, como si de morfina se tratara.

Así, y en poco tiempo, se dio cuenta que se había convertido en aquello que antes repudiaba, a base de sentarse a ver la televisión, de escuchar cada día el programa de moda en su nuevo teléfono móvil, o de entablar conversaciones insustanciales con aquellos amigos que ya nunca veía, ni con los que quedaba para jugar a fútbol.

Acabó la carrera, encontró un buen trabajo, conoció a una mujer en el trabajo con la que formó una familia, por fin había prosperado, había encontrado su lugar, pero no se sentía bien, no era feliz.

14:22

La neutralidad en la Red

Lo escribió Alex |

Imagen atribuida a .Kaeru bajo licencia Creative Commons.


Parece que se acercan días aciagos para la libre circulación de información en la Red de redes.

Gobiernos, proveedores, asociaciones y lobbies se juntan en un frente común destinado a acabar con Internet tal y como lo conoceos hoy. Se trata de un ataque en toda regla a la libertad ciudadana; muchos de sus argumentos se escudan en la protección del usuario en lo que parecerías ser todo un acto de buena gestión y benevolencia por parte de los poderes de gestión más elevados; sin embargo, ¿alguien recuerda todo lo que ha cambiado nuestra realidad cotidiana en pos de la lucha contra el terrorismo?

Francia parece que se ha constituido como adalid del movimiento por la regulación de la red. A su reciente iniciativa de la respuesta gradual (por la cual determinadas conductas de usuarios en la red puede suponer su paulatina desconexión a esta por parte de la mayoría de proveedores franceses) se une la creación de una lista negra de sitios ilegales e inaccesibles desde los operadores galos. ¿No se trata de brindar a la ciudadanía los instrumentos necesarios para la realización de sus actividades? Señores, nos encontramos ante un sesgo de tal magnitud en la libertad de información solo comparable a la CENSURA; sí, así, con mayúsculas.

Por si no fuera poco a la iniciativa francesa le lanzan un guante para ayudarle a conformar su burbuja narcotizante. Se trata de brindar la libertad a los ISP (Proveedores de servicios de Internet) para que graven con cuotas más elevadas a los usuarios que más ancho de banda consuman. Como dice Lawrence Vevel, Decano de la Facultad de Derecho de Massachusetts, este cambio propiciaría una nueva barrera de facto para la producción de los contenidos y la libre y plural circulación de opiniones, permitiría a unos pocos «hacerse rápidamente con las transmisiones a gran velocidad (para su contenido comercial de ínfima calidad) igual que lo hicieron con la radio y la TV, e igual que cuando su comportamiento de increíble búsqueda de beneficios afectó de forma extremadamente dañina al periodismo escrito». La atribución de un estatus artificial de rápida resolución en este sentido supondría un pedestal desde el que las opiniones cogidas con pinzas podrían erigirse en dogma, nos encontraríamos probablemente ante la disfuncionalidad más grande de nuestra era: una nueva Internet repleta de comunicación basura y de información perniciosa sin posibilidad de réplica.

Sin embargo parece que no todo está perdido. Nuestros vecinos italianos han resuelto sancionar a un ISP por filtrar tráfico el P2P (Peer to Peer). La empresa Tele2 fue acusada por la asociación de usuarios ADUC por no ceñirse a los principios de “[…] conformidad con los criterios de objetividad, transparencia, no discriminación y proporcionalidad”. En este sentido, parece que la organización institucional de de las funciones sociales ha caído del lado del ciudadano. Casos como estos pueden aportar un rayo de luz y de esperanza a aquellos que aún creen en el estado como garante de la libertad y regulador de los contenidos; pues en estos días, si pretendemos que el equilibrio social no se descompense, es necesario cogerse hasta de un clavo ardiendo.


Actualización: En relación a este tema Gonzalo Montiel aporta su reflexión basándose en la visión de Noam Chomsky.

11:37

El derecho a mentir

Lo escribió Lupus11 |

(Te costará leerlo aprox.: 1 min 30 seg)

Google, el que se inició como un buscador de Internet y se fue ampliando hasta límites insospechados, ha vuelto a dar un nuevo servicio a sus consumidores, servicio que muchos pensarán que es nuevo, el Google Latitude, producto que ofrece la posibilidad de ver donde están tus amigos en cualquier momento. Esta es una iniciativa creada en un primer momento para los últimos modelos en móvil, aunque se está ampliando a los ordenadores. Este servicio ofrece la posibilidad de ser o no visto a sus clientes, al igual de la selección de sus amigos y quién de ellos puede observar la posición del usuario en un mapa y quién no. Google ha puesto a la disposición de los usuarios de YouTube videos explicativos en diferentes idiomas (enlace en castellano y en inglés) sobre la utilización de esta aplicación.

Pero este no es un producto nuevo, sino que RACC ya lo ofreció en diciembre de 2003, pero no con mucho éxito comunicativo, con el nombre de Servicio de localización de personas, pero en estos momentos ha sido actualizado por la empresa que opera en Internet, Google Inc.

El Google Latitude está siendo muy criticado como un Gran Hermano (programa televisivo) al alcance de la mano, y donde por mucho que sea una "aplicación desarrollada para adultos, no para niños" como dice Hugo Barreda, Director del área de móviles de Google, no se puede controlar el uso que hacen los niños, ni a quien dan los datos.

Esta herramienta que ha sido inventada para contestar a la pregunta que se suele hacer cuando te descuelgan el teléfono móvil "¿Dónde estás?" no dejara lugar a la mentirijilla de aquel que tarda un poco en llegar del "estoy llegando". Al igual que una persona deja el bluetooth conectado, pude dejar el Latitude siendo observado en todo momento, donde aquellos más vulnerables pueden aceptar y ser localizados por cualquiera mientras están con sus compañeros de clase anduviendo hacia clase. Aunque no se ha de olvidar que esta aplicación, usada por adultos responsables, puede ser muy útil, cuando se intenta quedar con un amigo o para localizar la casa de un conocido.

Herramienta útil y novedosa, si pero, ¿a qué precio?

12:34

Diccionario Digicual

Lo escribió Samuel Gil Soldevilla |

Diccionario Digicual

Emprendemos un nuevo proyecto desde nuestro mundodigicual con la pretensión de ofrecerte definiciones fáciles (pero sin perder el rigor), entendibles, fieles y actuales de todos esos nuevos términos que crecen y evolucionan en todo lo referente a lo digital. Este es un espacio en el que puedes colaborar y te pedimos que colabores con alguna definición o completes las que nosotros ponemos. Comenzamos definiendo:

B
Blog: espacio personal de la red en el que el autor expresa libremente sus opiniones, artículos o reflexiones sobre cualquier tema. 

M
MundoDigicual: es un espacio para la reflexión que nos ofrece artículos y análisis de todo aquello que tiene que ver con nuestra realidad cambiante, y cuya mirada se centra en el entorno digital.

S
Social Media: la combinación de las tecnologías Web 2.0 y  de las redes que crean las propias redes sociales. Así todos conversan, comparten, se comunican, crean sus propios contenidos y  vínculos, y finalmente se establece una interactividad constante entre los usuarios.

T
Teoría de los Seis Grados: se basa en que cualquier persona en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra en el planeta a través de una cadena de no más de seis intermediarios.

W
Web 2.0: la nueva web, la que nos permite crear, editar, publicar y debatir en un marco totalmente social y libre.

Y
Yo Digital: parte de nuestra identidad que se ha convertido en una ventana al mundo al nacer y desarrollarse en el entorno digital de la interacción social 2.0.

0:07

Reino Unido Digicual

Lo escribió Samuel Gil Soldevilla |

(Te costará leerlo aprox.: 1 min 59 seg)

Vayamos por partes con una
noticia que aparecía en El Mundo.es:

Desde Londres se tiene claro que las redes digitales "serán la columna vertebral" de la economía británica en las próximas décadas "como las carreteras, los puentes, los trenes y la electricidad lo fueron en el siglo XX". Por eso, ha lanzado una propuesta para que la banda ancha llegue a todo el territorio del Reino Unido antes de 2012.

Nos vamos un poco más atrás, y sin duda que Internet es la nueva vía Augusta de tránsito, comercio y comunicación. La propuesta, por ahora, fabulosa. La carretera digital llegaría a 1.750.000 hogares que no disponen de conexión a Internet.

El documento, llamado 'Reino Unido Digital', también incluye medidas para luchar contra las descargas a través de redes P2P, que se endurecerán y afectarán especialmente a las operadoras. Lo que no ha dejado tan claro ha sido el modo de financiación de este proyecto, pero ya se han alzado voces críticas debido a que se dejaría la puerta abierta a que empresas de Internet -como Google o Facebook- puedan pagar a las operadoras para que favorezcan la navegación por sus contenidos.

Esta última opción iría contra la neutralidad de la red y, disculpad el atrevimiento, pero suena a “monopolio”, a hacéis lo que yo os dejo hacer o lo que quiero que podáis hacer, os llevo a los contenidos que deseo y bebéis del agua que quiero que bebáis… No es una inversión social, no es el gobierno el que lo financia. Además, ¡de nuevo se arremete contra la descarga por internet y se va más lejos!,
porque se establecerá una agencia estatal para perseguir estos delitos, que será financiada a través de una tasa sobre las conexiones de banda ancha y los CD y DVD.
¿Tasa sobre el pago de la conexión y de los CD's y DVD's? = ¿
Canon?

Es positivo+ que haya un interés desde los gobiernos por llevar los servicios hasta las puertas de todas las casas y que se pueda disponer de ellos, pero ¿te parece este posible modo de financiación el más adecuado y esta tasa razonable?, ¿control del ciudadano?, ¿servicios vendidos a las grandes compañías?, ¿Internet regido por intereses empresariales particulares y no por intereses comunes sociales?

Subscribe